lunes, 17 de enero de 2011

DIARIO DE UN CONCEJAL: Retortijón en la cabalgata

Han pasado no sé cuantas horas y todavía me duele. Vamos, me duele tanto que tengo que llevar una faja.
Fui uno de los tres elegidos para Rey Mago de la cabalgata y eso es como pasar a la posteridad, un hito en la biografía de un concejal. Al principio hace ilusión y es bonito, pero luego la cosa se complica. Visitas a los ancianos de la localidad, que estarán rijosos pero saben que los reyes son los padres y se toman a chufla la cosa con coñas como “yo soy republicano y no me gustan los reyes aunque sean magos”, “a ti te conozco y sigues tan gandul como de pequeño”...
Y los niños, qué voy a decir de los niños. Pues que no hay quien aguante dos horas sentado preguntando estupideces a las criaturas mientras sus padres te dejan medio ciego con los flashes de las fotos. Y todo eso después de dos horas de maquillaje, peluca, barba y el calor que pasas, porque en los asilos y en los hospitales cuecen a los clientes para matarles los miasmas.
Pero lo bueno es la Cabalgata. Mi sorpresa fue cuando me dieron un pañal gigante con la excusa de que no me podía bajar en todo el recorrido y que me lo pusiera por mi bien. Claro un rey y además mago no se va a bajar de la carroza para entrar a mear en un bar. Y es que aquí, como en cualquier sitio de España, tienes que mear en los bares. Yo regio en mi trono y aquella chusma de votantes cogiendo caramelos con cara de miserables, sobre todo los jubilados que se llevan una mierda a casa con tal de que sea gratis.
Pero cuando uno lleva un par de horas en la carroza nota el cansancio de brazos del ejercicio de lanzar las golosinas. Luego entra sed. Uno es inteligente y precavido y me había "mercao" una botella de dos litros de cubata y libaba el néctar de ron con una goma que llevo en el coche por si tengo que tomar prestada gasolina alguna vez. Por debajo de la barba no se notaba. Con el hambre el problema fue mayor. Me lleve un poco de salmón ahumado envasado al vacío, que me gusta mucho y que según mi mujer como está ahumado mata el mono del tabaco. Se lo debe haber oído al Chumari o como se llame el tío ese que bebe orines en la tele.
El primer trozo de salmón se me pegó a los pelos de la barba, con lo cual no había quien se lo metiera a la boca ni quien lo despegara. Tuve que tirar fuerte y el trozo de salmón salió en dirección a la gente. ¡Queremos más salmón pero en paquete! ¡Qué griterío! Y venga arremolinarse la multitud junto a la carroza pidiendo más. Así que tuve que ir lanzándoles trocitos de salmón para que se contentaran. Para qué lo haría.
Lo peor estaba por llegar. EL RETORTIJÓN. Tan agudo y penetrante que me dejó lívido. El primero lo pasé mal que bien, pero con el segundo me tuve que levantar del trono, trono inútil por otra parte, y apretar los glúteos para contenerme. Pensaba el gentío que me ponía en pie para saludar y yo cada cinco minutos me erguía temblando y todos aplaudían y pedían más salmón. Así durante una hora con las cámaras de televisión grabándolo todo. Espeluznante. Cuando terminó la cabalgata no me dio tiempo a llegar a un retrete, y detrás de la cueva del nacimiento, junto a la pared de la iglesia, escondido en la retama del belén, solté un taponazo de órdago. Quedó bien porque la gente creyó que la mula y el buey eran unas figuras tan realistas que hasta olían a cuadra. Ahora, después de probar el pañal, admiro a Concha Velasco.

domingo, 9 de enero de 2011

DIARIO DE UN CONCEJAL: Comer de gañote

Si algo bueno tiene la Navidad son sus comidas y sus cenas. Por la cara, naturalmente. Me han encargado redactar unas líneas para el brindis de la cena oficial de los concejales a la que nos invitan las arcas municipales y he adaptado unas palabras de la misa. Me ha quedado algo así: «Por la prosperidad de nuestro alcalde, la de nuestros diputados, el bienestar de los secretarios generales de nuestros partidos políticos, de los obispos y de sus majestades, sin olvidar a los contribuyentes, por los cuales estamos aquí reunidos».

Mi mujer está encantada desde que soy concejal y, como es muy apañada, se ha buscado la vida para devolver los vestidos después de estrenarlos en las mil celebraciones que mi cargo conlleva.
Lo que me ha hecho pupa en el bolsillo es el escote de la comida del grupo municipal, además de que, particularmente, creo que hemos cabreado innecesariamente al constructor de nuestro partido que quiso invitarnos. Luego, cuando por despecho suba el precio de las obras que realiza para el municipio, la culpa será, como siempre, de los concejales y tendremos que aguantar en los periódicos el rollo del despilfarro.
Bien poco se quejan los periódicos en sus editoriales y opiniones cuando les llenamos las páginas de publicidad del Hay-untamiento. Entonces es que informamos a través de los medios. Si ponemos carteles en las calles, como de eso no pillan los de la prensa, a lloriquear al concejal y a insultar los columnistas.
Pero el trabajo de representante popular tiene otras servidumbres y sacrificios. Como me han hecho responsable de elegir los restaurantes de todas estas celebraciones navideñas y los propietarios de los establecimientos son tan agradecidos, en casa ya no caben más jamones ni más cajas de vino. En principio pensé regalar lo sobrante a alguna institución benéfica, pero no quiero que la oposición me llame demagogo ni que los destinatarios se acostumbren a un nivel de vida que no les podremos mantener el resto del año con lo exiguas que se quedan las arcas municipales después de la Navidad.

Así que en casa nos tendremos que fastidiar y comer jamón hasta Semana Santa y beber vino de reserva hasta para desayunar. Pero es lo que tiene el cargo, que uno no puede desairar a los ciudadanos que no saben agradecernos nuestros desvelos con una simple felicitación o un apretón de manos y se empeñan en enviarnos obsequios que nos hacen ser conscientes de lo pequeños que son los pisos de los concejales que solo llevamos en el Ayuntamiento lo que va de legislatura. Así que habrá que esforzarse para cambiar a un piso enorme, como los que tienen los que han salido reelegidos.

lunes, 20 de diciembre de 2010

DIARIO DE UN CONCEJAL: Militarizar los bancos

Los que tenemos responsabilidades con los ciudadanos somos poco dados a la holganza. Bueno, salvo Rajoy. Así que yo no me he tomado el puente. Antes, cuando la crisis no apretaba la faltriquera, los proveedores regalaban viajes de temporada alta, pero ahora si pillas un billetito de avión de esos para borregos ya te puedes dar con un canto en los dientes y siempre acabas en un hotel lleno de los del Inserso.
Así que los llorones que llenaban los aeropuertos el pasado puente no eran, en general, pobrecitos que iban a visitar a familiares enfermos, ni gentes que viajaban como acto excepcional tras años de duro trabajo, ni apurados trabajadores sojuzgados en días de fiesta. Eran gentes con holgados bolsillos que aprovechan la mínima para fundirse dineros que les sobran y funcionarios haciendo puente cuyo leve cabreo ante la huelga la manifestaban lloriqueando. Si hubiese lo que tiene que haber habrían salido bramando por televisión pidiendo los nombres y direcciones de los controladores para personarse en sus domicilios y llevarlos a la torre de control a guantazo limpio. Y es que España está aborregada, a las pruebas me remito.
La verdad es que los que no han servido a la Patria en las filas del ejército desconocían los fulminantes efectos que para todo tiene la militarización. De momento, y como han podido observar, vale para curar enfermedades de desconocida procedencia. Así que me he puesto al habla con el concejal de sanidad para que la Policía Municipal, que es lo más parecido al ejército que tenemos en nuestro municipio, tome el centro de salud y alivie las tertulias de jubilados y marujas que disfrutan relatando enfermedades al calorcito de la calefacción que pagan todos los ciudadanos.
El paso siguiente es explicarles a los administrativos del Hay Untamiento que la compra se hace después de terminar el horario laboral. Es posible que alguna funcionaria de esas del pelo duro salga luego lloriqueando en la tele local diciendo que está estresada. Pero bueno, eso a la gente le vale para descojonarse de ella mientras la insulta, cosa que quieras que no libera mucha tensión en el ciudadano.
Los Bancos es otro de los objetivos militares. ¿A que en cuanto unos sargentos triperos tomasen las sucursales fluían los créditos a todo gas?. Esto terminaba con la crisis en menos tiempo que con la chulería de los controladores.
Ya me imagino la rotonda bancaria de la localidad con rótulos como Banco Popular de Infantería, Caja de Ahorros de Intendencia, Banco de Artillería Bilbao Vizcaya o Banco Acorazado de Santander.
Y que me dicen de formar y alinear a todos los jóvenes y jóvenas de la localidad antes de mandar romper filas para proceder al botellón. Eso se hacía en la mili, se pasaba lista a la tropa y luego se les mandaba a ponerse hasta el culo de calimocho a la cantina, pero de forma ordenada y sin estar haciendo ruido hasta las ocho de la mañana. A las nueve todos a dormir el pedo.
Todo son ventajas. Hagan memoria. Desde que Zapatero mandó a los militares a apagar incendios no hay un fuego en un monte. Y como Rubalcaba se cabree ya verás como el Ejército del Aire acaba con las trombas de agua. Todo es ponerse. Yo lo he visto claro. Como concejal sólo tengo que adaptar aquello que da resultado a las circunstancias locales. A la grúa municipal la vamos a dotar de una torreta con ametralladora para impresionar. A ver quien tiene criadillas para dejar el coche en doble fila.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

DIARIO DE UN CONCEJAL: A fundirse las arcas

Me siento reconfortado conmigo. Fue escribir sobre el Estado de la Ciudad del Vaticano y el que manda allí se ha decidido a abrir la mano para usar los condones en caso de ir de putas. Esto va que arde. Nunca una humilde reflexión de este insignificante concejal había impulsado un cambio tan mayúsculo en el pequeño Estado antidemocrático.
Visto el éxito de mis palabras voy a tener que darles un recado a Cuba, Guinea, Marruecos, Cataluña, Corea, China y otros países necesitados de un toquecito en sus costumbres. De momento estoy en cómo puedo hacer que me paguen unos viajes –gratis total- para impartir doctrina “in situ” en el bien entendido de que en Corea hablaría de Marruecos, en Guinea recriminaría a Cuba y en Cataluña haría lo propio con España.
Bueno esto último lo mismo no hace falta porque allí ya todos los políticos se ocupan de hacerlo. A los de por debajo del Ebro les han llamado estos últimos días defraudadores y ladrones y a juzgar por algún vídeo electoral deben considerar a las mujeres no catalanas como unas frígidas de mucho cuidado que no disfrutan del gustazo de votar.
Los mismo es que en Cataluña lo que pasa es que están salidos y han contagiado al Papa la semana pasada cuando estuvo allí y de eso viene los de los condones.
Al hablar de estas cosas con el edil de cultura, que ya sabemos que es un cargo que ocupa el que menos de eso tiene, me ha dicho que en italiano macarrónico, que según él se asimila al latín para beatas, el tema del preservativo es explicado técnicamente como “Il condone é un tubo de gomme, que s’acopla sulla punta della cola y per mai qui se fola y se fola la latte no cola”. A mi me da que el de Cultura aprendió esto de pequeño en el patio del colegio y se está quedando conmigo para que crea que sabe idiomas, aunque yo estoy seguro de que sólo practica metafóricamente el francés con el alcalde.
Aunque todavía está lejana la hora de las urnas municipales por el Hay-untamiento ya corre como la pólvora el secreto lema de “a gastar, a gastar” por si los votantes cambian de color y el poco dinero que hay se lo gastan los siguientes.
Yo mismo, que aspiro a repetir y soy de los que creo que mientras se pueda hay que seguir administrando los dineros de los ciudadanos y eso de las dos legislaturas es una pamplina que sólo aplican los que se van a poner ciegos dando conferencias, estoy pensando con qué vídeo convencer de mis desvelos por ellos a mis conciudadanos.
Desnudo no, pero.. ¿Cómo vestirme? ¿De proletario? Eso ya no existe. ¿De obrero? Los que lo son se ofenden si se lo dices. ¿De rico? Genera envidia y rechazo. ¿De pobre? Te apestan y desprecian. ¿De culto? No te entienden. ¿De analfabeto? Para que insistir en lo obvio. ¿De empresario? Malo. ¿De parado? Peor, que piensan que quieres llevártelo crudo. ¿De deportista? Increíble por la tripa.
En fin que tengo que seguir dándole vueltas al asunto de cómo dirigirme a los vecinos.
De momento me apunto a lo de gastar y he propuesto una cuchipanda general en el barrio con la disculpa de que los afectados por la crisis también tienen derecho a un día de disfrute y fiesta. Esto ya sabemos, genera puestos de trabajo, mueve el dinero y aumenta la confraternización. Como medida me parece mejor que asfaltar el barrio de los ricos. Hay que repartir las arcas entre los ciudadanos antes de que se las lleven los bancos.

lunes, 22 de noviembre de 2010

DIARIO DE UN CONCEJAL: Democracia "Vaticaní"

Cada vez que el Papa visita España la Biblioteca Municipal incita a la lectura de libros relacionados con Su Santidad y el país que gobierna. En esta ocasión hemos recomendado “La tournée de Dios”, de Jardiel Poncela, por aquello de disfrutar leyendo como sacaron del Cerro de los Ángeles al Supremo Hacedor disparando ráfagas de ametralladora a las beatas allí concentradas.
El otro libro es una novela, rayana en obra maestra, de los insignes autores Aguinaga y Romero y titulada “El Becario del Cesid”. Estos escritores, de solvente criterio literario, están –avanzo esto como noticia- inmersos en una trifulca personal porque quieren pasar a llamarse Romero y Aguinaga, hecho por el cual el Gobierno se ha visto en la obligación de regular el asunto de los apellidos y así evitar la disolución del dúo –que no pareja- en defensa de la buena literatura. Ante los rumores de la bronca aguinagaromeril hasta Pérez Reverte se sabe que lloró, eso sí encerrado en un retrete para que no lo viese Moratinos.
Para que los lectores de este diario se queden con la miel en los labios me limitaré a transcribir un pasaje de “El Becario del Cesid” en el cual se recoge un documento oficial titulado “Pautas diplomáticas para la democratización del Estado de la Ciudad del Vaticano”. El aludido texto es el siguiente:
España ha demostrado su inequívoca voluntad de estar alineada con cuantas iniciativas surgen en el contexto internacional en pro de la democracia, la libertad, los derechos humanos, la igualdad y el acercamiento entre los sexos, la erradicación de la pobreza, la mejora de la salud y la esperanza de vida, el abaratamiento del precio de los percebes y la desaparición de la lacra social que conlleva la prostitución. Esto último solo puede conseguirse por la vía de la adecuación del varonil deseo de amancebamiento, con una mayor disposición al mismo por parte de quienes tradicionalmente han empujado a los hombres a visitar sitios de lenocinio y refocile donde, valga la redundancia, empujar.
Pero ninguno de los objetivos más arriba referidos puede conseguirse sin el asentamiento de bases democráticas sólidas e incontestables.
España no puede perder la iniciativa internacional en este campo, y menos quedarse indolente ante el interés que Estados Unidos muestra por asaltar países cuyos regímenes políticos no se ajustan a las pautas que los poderes de occidente marcan para las sociedades libres.
Propongo pues, en este foro de intercambio de planes estratégicos, la invasión militar inmediata del Estado de la Ciudad del Vaticano basándome en los incontestables datos que obran en poder del Gobierno y que gustosamente paso a exponer:
Ese pequeño país incrustado en el centro de la vetusta Italia –puedo aseverar este extremo porque la visité en viaje de estudios y estaba todo medio en ruinas- no cumple ni siquiera uno de los principios sobre los que se asienta una democracia. Por no existir, en el Estado de la Ciudad del Vaticano no existe ni el matrimonio, aun a pesar de que sus habitantes tratan de imponerlo al resto de la humanidad. Pero no es esto –que al fin y al cabo no deja de ser algo de lo cual todos acabamos arrepintiéndonos- lo que nos impele a poner fin al desatino social en que está inmerso el pequeño país. Su ejército va vestido de pasarela Gaudí y proviene de Suiza, nación que no tiene ejército como tal constituido, a su Jefe de Estado –que reúne en su propia persona de sí mismo los tres poderes ejecutivo, legislativo y judicial- lo eligen ciudadanos que no son de ese país, mientras que los escasos habitantes vaticaníes no pueden presentarse a tal elección, ni formar partidos políticos, ni hacer campañas electorales. Por supuesto tampoco hay sindicatos. Como verán por lo que les relato ese sitio es un dislate y un peligro.
Pero hay más. Cuando eligen al Jefe del Estado de la Ciudad del Vaticano, se desconoce por que extrañas razones este se imbuye de poderes que sobrepasan los límites geográficos de su nación y pretende imponer sus criterios al resto de los habitantes planetarios. Así dispone cuando se puede o debe comer carne, las costumbres de cama y hasta de pensamiento y suele amenazar seriamente a los que con tales normas no coincidan, no contentándose con lo que en cualquier otro país tiranizado hacen –encerrar en prisión al disidente- sino que le extiende la condena hasta después de morirse, que es más que cadena perpetua, adonde va a parar.
Hay otros insondables misterios que desvelar sobre dicho Estado. ¿De donde salen sus ciudadanos?. Porque puedo asegurarles que las pocas mujeres que allí viven no deben quedarse embarazadas y, si se quedan, no debe saberse. Y qué decir sobre sus recursos económicos y productivos. Podría pensarse, basándonos en las apariencias, que el Estado de la Ciudad del Vaticano vive del turismo, porque industria, agricultura, ganadería, recursos minerales y pesqueros y petróleo no tiene. Pero tras un detenido estudio vemos que, sospechosamente, en el mismo no hay restaurantes para guiris, ni discotecas, ni playas, ni estaciones de esquí, ni casino, ni hoteles para la coyunda placentera y se sabe que oficialmente que sus moradores son refractarios al refocile carnal. Y lo que hace temblar el misterio es que, a juzgar por el lujo suntuario de sus edificios, aquel país nada en la abundancia. Sobre la religión de sus moradores no queremos entrar porque eso corresponde a la intimidad de cada cual.
Puestas así las cosas, no nos queda más remedio que someter a reflexión –breve porque si los dejamos crecer serán los vaticaníes los que, más pronto que tarde, nos invadirán a los demás países- la oportunidad de entrar allí con los tanques y poner las cosas en su sitio. Precedentes existen y si hay que llevar esta propuesta a la ONU, se lleva, se vota y ya está. He dicho
”.
Después de leer esto solo queda evacuar a los niños de la biblioteca antes de que, lejos de que prosperen las ideas de Aguinaga y Romero o Romero y Aguinaga y se consiga la democracia en el Estado Vaticano, vengan unos súbditos vaticaníes y acabemos teniendo una desgracia.

jueves, 28 de octubre de 2010

DIARIO DE UN CONCEJAL: Disecar a los muertos

Se ha muerto el pulpo Paul. Con los pulpos desconozco lo que se hace cuando mueren, pero normalmente se comen.
A los muertos humanos se les entierra, se les quema, se les descuartiza o simplemente desaparecen. Todo depende de la última voluntad del que palma o de la del que se tiene que encargar de quitarse el muerto de en medio.
Estamos en la semana de los muertos, buena época para floristas. Lo de morirse da para muchos negocios. Normalmente los funerarios son la parte más visible del muerto, que es como se lo llevan. Lo que no entiendo bien es que se permita quemar a los finados y sin embargo no dejen disecarlos.
Solo se puede disecar a los animales y viendo como son muchos de nuestros congéneres se debería dar un paso adelante en la taxidermia y, además de elefantes, cabras montesas y cabezas de toros, podrían adecentarse para la posteridad a los familiares, bien para tenerlos presentes y recordarlos con cariño todos los días, bien para todo lo contrario, que muchos de ellos merecen el insulto por los siglos de los siglos.
Disecar a los muertos, y más en tiempo de crisis, tendría otras ventajas añadidas. Puesto el abuelo en la silla de ruedas se le puede llevar a que cobre la pensión, porque aunque quieto, parecería vivo y algo parecido pasaría con los que tienen el mal gusto de morirse a la mitad del periodo de cobro del paro.
No se me escapan otras ventajas sustanciales del disecado de personas. Los cementerios no tendrían que ampliarse, pero sí los pisos. Y esto ayuda a terminar con el problema de la construcción y a la vez produce más solares lo que retroalimenta el sistema en beneficio de todos, y también del Hay-untamiento que puede recalificar los camposantos.
Quedan otros beneficios que estudiar. Uno de ellos está en la línea del adelanto tecnológico y del I+D. Los marmolistas, tras el preceptivo paro y el cursito del INEM, pasarían al diseño de lápidas virtuales y holográficas que serían encendidas cuando lleguen las visitas a casa. Por no decir del beneficio ecológico que supone acabar con esas feas canteras de donde sacan la piedra de las fosas y que destrozan la armonía campestre.
Además los muertos para ser disecados hay que vaciarlos y ponerles los ojos de cristal, lo que permite donar sus entrañas a la ciencia.
Entiendo que lo bucólico y tétrico de la vista al cementerio debería dar paso a la subida de los muertos al facebook, y mejor todavía, a la creación de algo así como el fiambrebook. Visitaríamos los camposantos virtuales desde la intimidad del hogar, lloraríamos a los queridos y reiríamos con las inscripciones de recuerdo, pondríamos flores y dejaríamos mensajes de condolencia todo a través de la red. Eso es el avance. Porque en enterramientos, por mucho ataúd ecológico y por mucha parafernalia tanatoria que nos vendan, estamos más cercanos a la prehistoria que a la modernidad. Y conviene morirse acorde a los tiempos aunque no sea nada más que por no parecer una antigualla de cadáver.
Desestimado el enterramiento por lo dicho, la incineración porque siempre les dan a los familiares las cenizas del anterior que son las que están frías, el descuartizamiento por ser de mal gusto y la desaparición porque evita cualquier acción de las relatadas, solo queda disecar a los fallecidos. Todo sea por la ciencia y el negocio. Espero que cuando lea esto el taxidermista de mi ciudad se invite a algo.

miércoles, 20 de octubre de 2010

DIARIO DE UN CONCEJAL: Pleno de Por-supuestos

Los municipios también tienen sus presupuestos, y sus pactos para sacarlos adelante y sus formas de repartir lo que se recauda por multas, tasas, impuestos y cosas diversas. Yo creo que los impuestos son imprescindibles, sobre todo porque con ellos se hacen cosas muy útiles entre otras pagar el sueldo y las dietas de los concejales y con lo que queda alimentar a nuestros parientes que han logrado ser funcionarios y a los que siendo simples enchufados no cometen el error de llevar la contraria a los representantes del pueblo.
Además, se arreglan las calles donde viven los ediles, se subvencionan a los afines ideológicos, se engrasan voluntades, se hacen obras públicas para enriquecimiento de los empresarios del ladrillo, se construyen miles de rotondas con estatua de artista de la “ceja”, del “bigote”, de la “gürtel”, de la “malaya” o de lo que toque en cada lugar, se ponen semáforos donde menos falta hacen y se colocan resaltes en las calles que deberían pagar los fabricantes y talleres de amortiguadores.
El alcalde que no nos clava una rotonda por plaza y tres guardias tumbados por calle es un mendrugo y atufa a sospechosa honradez generada por la ignorancia.
Cuando se convoca el pleno de presupuestos todos sentimos la cercanía, la proximidad del Hay-untamiento. Por eso siempre se dice que es el pleno municipal de mayor interés. Sobre todo, interés.
En mi municipio pactamos todos con todos, pero nuestra humildad nos obliga a no molestar a los ciudadanos con nuestros asuntos, pues al fin y al cabo de lo suyo gastamos.
¿Y como son nuestros acuerdos?. En los consistorios municipales no nos transferimos competencias, ni regalamos controles marítimos, ni esas cosas de los gobiernos y las comunidades autónomas. Los nuestro es más casero. Tú haces edificable los terrenos que heredé de mi abuelo y yo cuando me toque mandar te dejo que edifiques cuatro pisos donde había que hacer una biblioteca. Y mientras mi mujer y tu amante, su marido y el novio de mi niña se ven obligados a demostrar sus conocimientos administrativos por lo que al Hay-untamiento no le queda más remedio de contratarlos, y si es de por vida mejor.
A mi se me ha ocurrido dotar los contratos de los parientes de blindaje y cláusula de rescisión como a los futbolistas para evitar que los echen los de otros partidos políticos si algún día toman el poder. De esa manera si la Diputación o la Autonomía, o quien sabe si el Gobierno Central quiere quitarnos a tan imprescindibles funcionarios que se vean en la obligación de pagarnos suculentas cantidades que repartiríamos en los correspondiente plenos de “por-supuestos”. Yo les llamo así porque en los pasillos siempre se habla de lo mismo. “Por supuesto, lo tuyo, lo sacamos adelante”, a lo que el otro contesta: “Y lo tuyo, por supuesto, también se aprueba”. Hoy ha habido en mi Hay-untamiento Pleno de “Por-supuestos” y todo ha salido a pedir de boca. De la nuestra. Es lo que pasa con estas cosas. Y menos mal que casi todos somos honrados.